Aparentemente no habido ningún progreso en ambas negociaciones de Grecia (la involucración del sector privado y la Troika) durante el fin de semana, lo que ha provocado que el euro comience la sesión con poca fuerza. Tras abrir cerca de los niveles de cierre de Nueva York del viernes, el euro ha caído de nuevo hasta los mínimos del viernes, al no producirse cambios en las negociaciones de Grecia. A ello ha contribuido también la información publicada en el FT, en la que se afirma que las negociaciones con el gobierno se habían roto y que no era posible alcanzar un acuerdo sobre los profundos recortes de gasto y las reformas estructurales en las que ha venido insistiendo la Troika antes de la publicación del segundo tramo de fondos de rescate de 130.000 millones de euros. Sin embargo, a primera hora de la mañana hemos visto titulares en los que se afirma que las negociaciones entre el Primer Ministro griego Papademos y la Troika han finalizado; aunque no queda claro si esto es positivo o negativo.
Por otra parte, en la sesión asiática, las ventas minoristas de Australia de diciembre han sido un poco decepcionantes, al caer un 0,1 por ciento ajustado estacionalmente desde el nivel del mes anterior, frente a la estimación de consenso de un aumento del 0,2 por ciento. El consumidor australiano sigue siendo cauto (las ventas minoristas han estado por debajo de las de los últimos tres meses, y les ha costado situarse por encima del 0,6 por ciento intermensual desde abril del año pasado) y podrían dar nuevos motivos al Banco de Reserva de Australia para rebajar nuevamente los tipos en la reunión de mañana. Los mercados estiman en estos momentos que hay un 70 por ciento de posibilidades de que veamos una rebaja de 25 puntos básicos. El dólar australiano ha cotizado levemente a la baja en el margen tras estos datos y tras la bajada del euro.
Los datos del Reino Unido han seguido mejorando levemente, con un aumento en el índice de confianza del empleo de Lloyds, desde el nivel de -75 hasta -73. Esto llega tras los buenos datos del PMI de servicios del viernes (56,0 desde 54,0) y la subida del barómetro de las empresas de Lloyds desde -23 hasta -11. Sin embargo, la libra esterlina no ha se ha movido, y simplemente ha seguido la estela del euro a la baja.
El viernes toda la atención se centró en el informe del empleo de EE.UU., con las divisas moviéndose en rango y estables ante dicha publicación. Los mercados han entrado en acción tras la publicación de dichos datos, con movimientos en ambas direcciones, pero el euro apenas registró cambios en la sesión. Sin embargo otras divisas de riesgo se han vendido mejor. El euro ha sufrido por la falta de titulares positivos en las negociaciones de Grecia.
La economía de EE.UU. ha sumado 243k empleos en enero, mucho más de los 140k esperados, y ligeramente por encima del nivel revisado al alza del mes anterior de 203k, mientras que la tasa de desempleo ha bajado por quinto mes consecutivo, hasta el 8,3por ciento, el nivel más bajo en casi tres años. Esto ha provocado una subida en el rendimiento de los bonos del Tesoro de EE.UU., que ha favorecido al dólar-yen y ha supuesto que se posponga cualquier expectativa de una tercera ronda de alivio cuantitativo. Esto ha permitido una subida del índice dólar hasta 79,35. Por lo que respecta al resto de datos de EE.UU., el ISM no manufacturero ha presentado una subida de 3,8 puntos en enero, hasta los 56,8, su nivel más alto desde marzo del año pasado. Aunque los pedidos de fábrica de diciembre han sido algo decepcionantes, con una subida del 1,1 por ciento comparado con el 2,2 revisado al alza del mes anterior, y el 1,5 por ciento del consenso. No obstante, Wall Street. ha hecho su agosto, puesto que los datos apuntaban a que continuaría la recuperación, con una subida del 1,23 por ciento en el DJIA, el 1,46 por ciento en el S&P y el 1,61 por ciento en el Nasdaq.
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