En un mundo en post crisis resulta complicado decidir donde invertiremos nuestro dinero, son dos años ya los vividos de grandes turbulencias que nos han mostrado la cara más amarga de la inversión con grandes descuentos generalizados de los precios y aumento del desempleo.
Los gobiernos se afanan por recuperar el control de sus deterioradas cuentas públicas teniendo incluso que rescatar a las economías más débiles.
Mientras tanto la banca se va recuperando progresivamente del azote de los mercados y se va adaptando a la nueva situación económica.
En principio el sentimiento sigue siendo débil sobre la recuperación, lo que si que parece haberse dejado atrás es el miedo a un agravamiento de la crisis y es justo ahora en los períodos de recuperación cuando más provecho podemos sacar de los sectores que mejor se están comportando y de aquellos que tienen que mal vender activos.
Sector inmobiliario español: no ha corregido los precios lo suficiente, la desaparición de la desgravación fiscal en primera vivienda golpeará fuerte este año, aparcar compras salvo grandes descuentos o necesidad.
Sector bancario: mientras persistan los riesgos del Estado o dudas sobre la deuda soberana su alta exposición en Bonos y al propio mercado inmobiliario no presenta buenas expectativas.
Sector energía: los ingresos recurrentes del sector presentan una buena alternativa refugio, en el caso del petróleo es factible que se asista a una recuperación progresiva de los precios cuando las economías más fuertes como Alemania y China aumenten el consumo interno, además los planes de la FED con grandes inyecciones de liquidez nueva presionan su moneda y dado que las transacciones internacionales de esta materia prima por excelencia se hacen en dólares es comprensible que sus productores aumenten precios para no reducir rentabilidad.
Sector alimentación: refugio por excelencia en tiempos de crisis, podemos alargar la vida de un electrodoméstico pero no podemos dejar de alimentarnos. En este caso las materias primas alimentarias presentan una buena opción de inversión teniendo en cuenta que los paises emergentes irán aumentando su calidad y cantidad en la misma.
Sector tecnológico: si hay algo que se está imponiendo durante la crisis son los recortes generalizados, en ellos la tecnología tiene un papel importante y las inversiones de las empresas seguirán primando sus inversiones en mejorar la capacidad tecnológica para reducir costes. Hoy en día cualquier comercial que no tenga un dispositivo electrónico portátil es como un ciego conduciendo.
Sector telecomunciaciones: la información fluye a velocidades de vértigo en la red, sin las operadoras esto no sería posible y seguirán teniendo un crecimiento sostenible con la aparición de nuevos productos como el iPad que necesitan apoyo de una red para enviar o recibir los datos.
Oro y metales preciosos: valor refugio por excelencia cuando se pone en duda la economía, en realidad es un producto que de por si no tiene grandes utilidades industriales pero el hecho de que la sociedad siempre lo haya relacionado con la riqueza le da un valor añadido. Su precio dependerá más de las expectativas económicas que del propio metal, si estas mejoran su precio caerá, si empeoran seguirá subiendo.
Emergentes: hay un claro trasvase de dinero de las economías desarrolladas a los paises emergentes, seguirán atrayendo los flujos de capital que buscan las rentabilidades que no encuentran en sus países de origen y son una buena opción para diversificar cartera con ETFs que repliquen sus índices o sectores estratégicos.
2011 será un año difícil para los estados, deberán asimilar la destrucción de riqueza de sus ciudadanos que castigarán con manifestaciones y en las urnas, de lo que salga tras la marcha de aquellos que no han sabido manejar la economía del pueblo dependerá la recuperación más rápida o lenta del sistema.
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