Después de tres jornadas de firme movimiento al alza, la Bolsa española se toma un respiro y, tras una leve apertura a la baja (-0,2%), busca su dirección. La sesión estará marcada por la recogida de beneficios, ya que, según los analistas, las subidas de los últimos días no tienen una base suficientemente firme para consolidarse. El Ibex se colocaba en 7.192,3 puntos, con un retroceso del 0,26%, tras media hora de negociación.
La sesión ha comenzado con la cotización de Amadeus suspendida, ya que Iberia ha anunciado la venta de 29,82 millones de acciones de la empresa tecnológica, equivalentes al 6,66% de su capital social, en una colocación acelerada cuyo importe ha ascendido a un total de 29,82 millones de euros, a un precio de 16,50 euros por acción.
En el mercado de renta fija, la prima de riesgo, diferencial de rentabilidad que se exige al bono español a 10 años respecto al equivalente alemán, se sitúa en torno a los 540 puntos básicos (5,4 puntos porcentuales).
Las Bolsas del resto de Europa también caen tras las subidas de días anteriores, en un ambiente de expectativa ante los próximos movimientos de los principales bancos centrales del mundo, de los que se espera próximos estímulos monetarios.
El primero en marcar la dirección podría ser hoy el Banco de Inglaterra. Se espera que hoy rebaje las previsiones de crecimiento e inflación en el Reino Unido, lo que allanaría el camino a nuevas inyecciones de dinero en la economía. Londres cedía un 0,56% en la primera media hora de negociación, París un 0,21%, Fráncfort un 0,21% y MIlán un 0,22%.
Las subidas de los últimos día han estado alimentadas por el anuncio, realizado el pasado jueves por Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), en las que señaló que la institución monetaria podría comprar bonos de países con elevadas primas de riesgo (España e Italia), siempre que estos soliciten previamente ayuda a los fondos europeos de rescate y se sometan a una "estricta y efectiva condicionalidad".
"El sentimiento es, en general, de prudencia: todavía hay muchos obstáculos que superara. Pero los inversores no pueden ignorar el potencial de estímulo de los bancos centrales y el impacto que ello ha tenido en el pasado en los mercados de renta variable", señala Keith Bowman, analista de Bolsa de Hargreaves Lansdown.
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